Noticias de Cantabria
Editorial 02-07-2026 05:37

La nacionalidad española bajo mínimos. Carlos Magdalena

Veremos si no  nos echaran de Europa, por lo pronto nos dejan de lado en todas las reuniones importantes de sus instituciones, tiempo al tiempo.

Al señor Sánchez no hay quien le pare, lo intentan los juzgados, la ley, sus oponentes políticos, la ciudadanía que pide elecciones  pero los españoles no pueden con él. Ha decidido cambiar el censo electoral para que le den los números en las próximas elecciones, y para ello ha sacado del cajón de la abuela la Ley de Nietos para que los descendientes de aquellos que marcharon de España y seguramente no han venido nunca ni saben de qué va la política española puedan votar desde sus países.La Ley de nietos es correcta, con las correspondientes correcciones  pero todo lo que viene de la mano de Sánchez es sospechoso Pero no queda ahí la cosa, también podrán optar a la obtener la nacionalidad española, serán regularizados, tendrán su derecho a voto y votarán desde sus países para mantener el rumbo social comunista, creen ellos, que se ha instaurado en España de forma indefinida, régimen que a va a ser muy difícil tumbar con esta preparación de censo electoral que se está haciendo a la carta. Recordemos a Hitler que ganó el poder democráticamente, se consolidó en él y destruyó Alemania y casi Europa, todo está por llegar y cada día falta menos.

En el entretanto mientras sufrimos el régimen sanchista naciones como Alemania, Dinamarca, Irlanda  limitan o retiran el derecho al voto a los nacionales que no residen en el país


Este personaje que tenemos en el poder llamado Pedro Sánchez Pérez Castejón lleva la misma línea con el apoyo de comunistas e independentistas, que más tarde o más temprano se van a arrepentir. España ya no es de los españoles, se aprecia por doquier,  desde nuestras calles, nuestros medios de transportes y nuestras sanidad  ciudadanos de otros países con la nacionalidad y pasaporte español promovido por una apertura de puertas a la inmigración con un efecto llamada desde todos los países hacia el nuestro. Todo un caos el que ha producido este ambicioso presidente ególatra, y además soberbio, para mantenerse en el poder. Veremos si no  nos echaran de Europa, por lo pronto nos dejan de lado en todas las reuniones importantes de sus instituciones, tiempo al tiempo. Como este país dormido no despierte, que tiene toda la pinta de que no va a despertar, habremos  perdido un país y una historia.

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