Delcy Rodríguez acelera la salida de los leales al chavismo en medio de los halagos de Donald Trump
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha acelerado esta semana la salida de los leales al chavismo que sostuvieron en la última década al Gobierno de Nicolás Maduro, con varias destituciones más, siendo la más simbólica la del ministro de Defensa, Vladimir Padrino, al tiempo que el mandatario estadounidense, Donald Trump se encarga de elogiar su gestión al frente de Miraflores.
La salida de Padrino era previsible después del descrédito que supuso para las Fuerzas Armadas la operación estadounidense que se saldó con el arresto del presidente Maduro y su esposa, Cilia Flores, ahora mismo presos en una cárcel de Nueva York mientras se enfrentan a un juicio por narcotráfico.
El de Padrino ha sido el movimiento más audaz de una Delcy Rodríguez que pronto se apresuró a deshacerse de otros prebostes del chavismo, tales como el supuesto testaferro de Maduro, Alex Saab, quien ejercía como ministro de Industria, o el fiscal general, Tarek William, quien presentó su dimisión a finales de febrero.
En la última década, el ministro de Defensa se consolidó como uno los hombres más cercanos de Maduro, garantizó la unidad dentro de las Fuerzas Armadas, mientras que para otros representó la imagen de la represión. Con su marcha se pone fin a un periodo de lealtad al chavismo ante no pocas invitaciones para la traición.
Asimismo, se abre en estos momentos un periodo de incertidumbre en torno a Padrino. Con la Casa Blanca cada vez más congraciada con la nueva Venezuela de Delcy, está por ver qué alcance adquiere ahora la recompensa de 15 millones de dólares (13 millones de euros) que el Gobierno de Estados Unidos ofrece por él desde 2025.
Desde que asumiera como presidenta encargada, Delcy Rodríguez ha cambiado una docena de ministros. En paralelo al titular de Defensa, han salido quienes hasta este miércoles ejercían como ministros de Educación Universitaria, Cultura, Trabajo, Transporte, Energía Eléctrica, y Vivienda.
El lugar de Padrino lo ocupa ya el mayor general Gustavo González López, militar con larga experiencia en el servicio de Inteligencia que había sido sancionado por Estados Unidos en 2014, histórico del chavismo y ahora hombre de máxima confianza de Rodríguez, pero también muy cercano al ministro del Interior, Diosdado Cabello, uno de los últimos del círculo de Maduro aún en pie.
El paso de González López por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) ofrece una nueva perspectiva de dirección del Ministerio de Defensa, que sirve a Rodríguez para neutralizar cualquier conato de rebelión o de lealtad al mando anterior, en un momento fundamental para su supervivencia política.
Todo ello bajo las presiones de un Donald Trump que ya advirtió poco después de que asumiera como presidente encargada de Venezuela que su permanencia en el cargo dependía de cómo se comportase con los intereses estadounidenses.
El "buen trabajo" de Rodríguez pasa por seguir permitiendo la salida de "millones" de barriles de petróleo venezolano, tal y como se encargó de recordar esta misma semana el presidente Trump. "Nos llevamos muy bien con ellos", aseguró sobre las autoridades interinas.
DIOSDADO CABELLO E YVÁN GIL, LOS ÚLTIMOS HOMBRES DE MADURO
La reestructuración de la mandataria venezolana ha pasado por alto de momento al ministro del Interior, Diosdado Cabello, también secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela; y al titular de Asuntos Exteriores, Yván Gil.
Si bien algunos analistas consideran que Cabello, figura mediática y perteneciente a la primera generación del chavismo, puede ser el siguiente en desfilar, su historial de supervivencia política, saliendo airoso de la operación para capturar a Maduro a pesar de ser uno de los hombres más fuertes del sistema, plantea muchos interrogantes acerca de su futuro.
No solo ha superado varias crisis políticas, sino que además en plena remodelación del gabinete, ha sabido mantener su esfera de influencia, con su hija Daniella Cabello, al frente de Turismo, pero también con el recién designado ministro de Defensa, de quien es muy cercano.
Por su parte, Gil se mantiene el frente de la diplomacia venezolana, lo que sugiere que no habrá cambios en la política exterior de Venezuela, aunque con ciertos matices, pues si bien continúa teniendo a Rusia o China como históricos aliados, por orden de Trump se ha dejado ya de suministrar petróleo a Cuba.
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