El Ciclo de Puente Viesgo revisa este miércoles la arqueología de los cazadores recolectores hadzas de Tanzania
El Ciclo de Conferencias sobre Prehistoria de Puente Viesgo abordará este miércoles, 26 de agosto, la arqueología del grupo étnico de los hadzas o hadzabe de Tanzania, considerado como uno de los últimos pueblos indígenas cazadores recolectores que existen en la actualidad y que conservan uno de los estilos de vida más ancestrales que se conocen en la actualidad.
Con el título 'Arqueología de los Hadzas: Análisis etnoarqueológico de los últimos cazadores-recolectores contemporáneos', el catedrático de Prehistoria de la Universidad Cantabria Pablo Arias impartirá la novena conferencia de este año en el Centro de Arte Rupestre (CAR) de Cantabria, a partir de las 19.30 horas, ha indicado la Sociedad de Amigos de las Cuevas del Castillo en nota de prensa.
La conferencia de Arias sobre los hadzas tanzanos sucede a la impartida por Javier Larios sobre las inundaciones y el embalsamiento de agua en la cueva prehistórica asturiana de El Pindal y el efecto en la conservación de su arte rupestre.
El doctor en Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid explicó que El Pindal tiene un arte parietal mayoritariamente magdaleniense y en el interior de la cueva se observan erosiones en las paredes laterales, llamados socaves, que indican cómo ha ido evolucionando la cavidad.
El ponente subrayó que en 2002 en El Pindal, situada en la desembocadura del Río Deva, se determinaron la existencia de huellas de cuatro antiguos niveles del río por encima del actual. Se han realizado dataciones con los sedimentos con los que se han rellenado algunos de ellos y las dan algunos niveles con fechas de 147.000 años y otros de 97.000 años, además de datarse dos terrazas del río, una con 37.400 años y otra con 35.800.
El doctor en Ciencias Geológicas indicó también que se ha determinado la existencia de un socave que coincide con la zona media de la representación parietal de un mamut a una cota de 22 metros.
Asimismo, detalló que la zona superior de la figura presenta una coloración más intensa de la pintura roja que la zona inferior, lo que corresponde con un nivel de inundación de la cueva posterior a la realización de la pintura, lo que no ha afectado al resto de pinturas por estar por encima o por ser posteriores al acontecimiento.
Para Larios, es "necesario" completar las dataciones de los niveles superiores de la cueva y ajustar un modelo de paleosocaves y paleoinundaciones e intentar calcular periodos de recurrencia.
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